El sueño reparador

El Sueño Reparador

Xavier Bankimaro

Llega un momento en que sólo esperas que llegue el sueño; esa clase de sueño pesado que llega cuando la voluntad se ha acabado, cuando deseas sólo olvidar y ser olvidado.

Despierto en la cama del hospital, recuerdo que el médico me había comentado antes de la invasión quirúrgica que la anestesia utilizada traería alucinaciones y disociaciones de la realidad, de manera que no podría confiar en lo que viera o escuchara.

Veo la cicatriz: increíble cómo la carne busca mantener los tesoros en su averno, muy dentro para que todo allí sea oscuridad, como si la luz que afuera es vida dentro de nosotros fuera muerte.

Pesadilla

El médico se acerca y me pregunta cómo me encuentro –“bien, duele un poco”- le contesto, se acerca más, siento su aliento en mi cuello… -“Voy a matarte”- me dice al oído. Me desespero, ¿debo confiar? Fue una advertencia que se me hizo a priori –“¿son los efectos de la anestesia?”- Pienso.

Observo de nuevo la cicatriz, se abre un poco, una libélula vuela fuera de ella, mi cuerpo es un jardín de hongos, flores y sangre de cristo, esa sangre yo, yo, yo no recuerdo…

Salgo del cuarto de hospital. El pasillo está desierto excepto por una silueta que flota al final de éste: una bella mujer de cabello rubio y corto, baja de estatura. Me acerco, me acerco bastante, hasta el punto en que siento su psicoesfera; es sumamente atractiva. Posa su sensual mirada en la cicatriz de mi hombro derecho y sus ojos de miel se abren, está aterrada, me toma de la mano, me deja una nota y huye flotando.

Su silueta desaparece entre luces.
En la nota hay un nombre, el nombre de una persona que va a morir, su nombre también da forma a la cicatriz. Ese nombre, aquel nombre yo, yo, yo no lo recuerdo…

Muerto

 

Epílogo:

Siendo las 00:00 horas en tiempo central, considero importante recordar que en la década de los cincuenta, en un día como hoy, a esta misma hora, en algún lugar de Wisconsin, un tipo estaba haciendo un cenicero con la piel y el cráneo de un mujer mientras fumaba un cigarrillo.

Que tengan una linda velada.

Bankimaro

Xavier Bankimaro:
Narrador transpoeta, desmitificador y creador de mitos; sus letras deben su devoción a la creación y destrucción de la realidad a través del lenguaje, anticultural más que contracultural. Actualmente es colaborador en la revista Letras Explícitas y columnista en la revista El Fanzine. El Universo se expande por voluntad y no por inercia.
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